HISTORIA DEL ANARQUISMO UNIVERSAL

Historia del Anarquismo en Suiza.

El anarquismo en Suiza aparece, como corriente política, dentro de la Federación Jura de la Primera Internacional, bajo la influencia de Mijaíl Alexandrovich Bakunin y de activistas libertarios como James Guillaume y Adhémar Schwitzguébel.

El anarquismo en Suiza aparece, como corriente política, dentro de la Federación Jura de la Primera Internacional, bajo la influencia de Mijaíl Alexandrovich Bakunin y de activistas libertarios como James Guillaume y Adhémar Schwitzguébel.

Elementos históricos

siglo XIX

Artículo detallado: Congreso de Saint-Imier.

Internacional de los Trabajadores; los seguidores de Marx expulsaron a Mijáil Bakunin y a James Guillaume, máximos exponentes del ala antiautoritaria. La reacción de las secciones libertarias no se hace esperar y, una semana después, los días 15 y 16 de septiembre se reunieron en Saint-Imier (Suiza) delegados de España (AleriniFarga Pellicer, MarselauMorago), Estados Unidos (Lefrançais), Francia (Camet y Pindy), Italia (BakuninCafiero, CostaFanelli, Malatesta y Nabruzzi) y Suiza (Guillaume y Schwitzguébel). En este Congreso se establece la continuidad de la Internacional con parámetros libertarios. Se aprueban por unanimidad varias resoluciones. Quizá la más importante (debida seguramente a Bakunin) es la tercera, en la que se sientan las bases del movimiento obrero anarquista

Primera resolución: Actitud de las federaciones reunidas en Saint-Imier ante las resoluciones del Congreso de La Haya y del Consejo General

Considerando que la autonomía y la independencia de las federaciones y las secciones obreras son la primera condición para la emancipación de los trabajadores;

Que todo poder legislativo y reglamentario acordado en los congresos será una negación flagrante de esta autonomía y de esta libertad.

El Congreso niega en principio el derecho legislativo de todos los congresos, tanto generales como regionales, no reconociéndoles otra misión que la de representar las aspiraciones, deseos e ideas del proletariado de las diferentes localidades o países, con el fin de que, en lo posible, se consiga su armonización y su unificación; pero en ningún caso la mayoría de un congreso cualquiera podrá imponer sus resoluciones a la minoría.

Considerando, por otra parte, que la institución de un consejo general en la Internacional es, indefectiblemente y por su misma naturaleza, empujado a representar una violación permanente de esta libertad que debe ser la base fundamental de nuestra gran Asociación.

Considerando que los actos del Consejo General de Londres que se acaba de disolver son la prueba evidente, durante estos tres últimos años, del vicio inherente a esta institución.

Que, para aumentar su poder inicialmente mínimo, ha recurrido a intrigas, mentiras, a las calumnias más infames para difamar a todos los que le han combatido.

Que, para llegar al logro final de sus objetivos, lleva mucho tiempo preparando el Congreso de La Haya, en el que la mayoría, organizada artificialmente, no ha tenido otro objetivo evidente que el de hacer triunfar en la Internacional el dominio de un partido autoritario, y que, para alcanzar este objetivo, no ha dudado en pisotear toda decencia y toda justicia.

Que tal Congreso no puede ser la expresión del proletariado de los países a los que representa.

El Congreso de delegados de las federaciones española, italiana, jurasiana, americana y francesa, reunido en Saint-Imier, Jura bernés, Berna, (Suiza), declara rechazar tajantemente todas las resoluciones del Congreso de La Haya, no reconociendo en modo alguno los poderes del nuevo Consejo General nombrado allí; y para salvaguardar sus federaciones respectivas contra las pretensiones gubernamentales de ese Consejo General, así como para fortalecer de ahora en adelante la unidad de la Internacional, los delegados han sentado las bases de un proyecto de pacto de solidaridad entre las federaciones.

Segunda resolución: Pacto de amistad, solidaridad y defensa mutua entre las federaciones libres.

Considerando que la gran unión de la Internacional está fundada no sobre la organización artificial y siempre perjudicial de un poder centralizador cualquiera, sino sobre la identidad real de los intereses y aspiraciones del proletariado de todos los países, por un lado, y sobre la federación espontánea y completamente libre de las federaciones y secciones libres de todos los países, por el otro.

Considerando que en el seno de la Internacional existe una tendencia, claramente manifestada en el Congreso de La Haya por el partido autoritario, que es el del comunismo alemán, de sustituir el libre desarrollo y la organización libre y espontánea del proletariado por la dominación y el poder de sus jefes.

Considerando que la mayoría del Congreso de La Haya ha sacrificado cínicamente, en aras de los objetivos ambiciosos de su partido y de sus jefes, todos los principios de la Internacional, y que el recién nombrado Consejo General, investido de poderes todavía mayores de los que quiso arrogarse en la Conferencia de Londres, amenaza con destruir la unidad de la Internacional atentando contra su libertad.

Los delegados de las federaciones y secciones españolas, italianas, jurasianas, francesas y americanas reunidos en este Congreso han resuelto, en nombre de sus federaciones y secciones, pendiente de su aceptación y confirmación definitivas, el pacto de amistad, de solidaridad y de defensa mutua siguiente:

1.- Las federaciones y secciones españolas, italianas, francesas, jurasianas, americanas y todos los que se quieran adherirse a este pacto, tendrán entre ellas comunicación y correspondencia regular y directa, independiente de cualquier control autoritario.

2.- Si una de estas federaciones o secciones es atacada en su libertad, sea por la mayoría de un Congreso general, sea por el Gobierno o un Consejo General creado por esta mayoría, las demás federaciones y secciones se proclamarán absolutamente solidarias con ella.

Proclaman que la conclusión de este pacto tiene como objetivo principal la salvación de esta gran unión de la Internacional, que la ambición del partido autoritario ha puesto en peligro.

Tercera resolución: Naturaleza de la acción política del proletariado.
Considerando:

Que querer imponer al proletariado una línea de conducta o un programa político uniforme, como la única vía que pueda conducirlo a su emancipación social, es una pretensión tan absurda como reaccionaria.

Que nadie tiene derecho a privar a las secciones y federaciones autónomas el derecho irrefutable a dirigirse por sí mismas y seguir la línea de conducta política que crean la mejor, y que toda tentativa similar conduciría fatalmente al más repugnante dogmatismo.

Que las aspiraciones del proletariado no pueden tener otro objetivo que el establecimiento de organizaciones y federaciones económicas absolutamente libres, fundadas sobre el trabajo y la igualdad de todos y absolutamente independientes de todo gobierno político, y que estas organizaciones y federaciones no pueden ser otra cosa que el resultado de la acción espontánea del proletariado, de las organizaciones de oficio y de los municipios autónomos.

Que toda organización política no puede ser otra cosa que la organización del dominio en beneficio de una clase y en detrimento de las masas, y que el proletariado, si quisiera apoderarse del poder, se convertiría en una clase dominante y explotadora.

El congreso reunido en Saint-Imier, Jura bernés, Berna, (Suiza) declara:

1.- Que la destrucción de todo poder político es el primer deber del proletariado.

2.- Que toda organización de un poder político llamado provisional y revolucionario para llevar a esa destrucción no puede ser otra cosa que un engaño más, y sería tan peligroso para el proletariado como todos los gobiernos existentes en la actualidad.

3.- Que rechazando todo compromiso para llegar a la realización de la revolución social, los proletarios de todos los países deben establecer, fuera de toda política burguesa, la solidaridad de la acción revolucionaria.

Cuarta resolución: Organización de la resistencia del trabajo – estadística

La libertad y el trabajo son la base de la moral, de la fuerza, de la vida y de la riqueza del porvenir. Pero el trabajo, si no está libremente organizado, se convierte en opresivo e improductivo para el trabajador; por ello la organización del trabajo es la condición indispensable de la verdadera y completa emancipación del trabajador.

No obstante, el trabajo no se puede ejercer libremente sin la posesión de las materias primas y de todo el capital social, y no se puede organizar si el obrero, emancipándose de la tiranía política y económica, no conquista el derecho al desarrollo completo de todas sus facultades. Todo Estado, es decir, todo gobierno y toda administración de las masas populares, de arriba abajo, fundado necesariamente sobre la burocracia, los ejércitos, el espionaje, el clero, no podrá jamás establecer una sociedad organizada sobre el trabajo y la justicia, ya que por la propia naturaleza de su organismo está inevitablemente forzado a oprimir por aquí y negar por allá.

Creemos que el obrero no podrá emanciparse nunca de esta opresión secular si no sustituye ese cuerpo absorbente y desmoralizador por la libre federación de todos los grupos productores, fundada en la solidaridad y en la igualdad.

En efecto, en numerosos lugares se ha intentado organizar el trabajo para mejorar las condiciones del proletariado, pero la mínima mejora ha sido asimilada con rapidez por la clase privilegiada que intenta continuamente, sin freno y sin límite, explotar a la clase obrera. No obstante, las ventajas de esta organización son tales que, incluso en el estado actual de las cosas, no se podría renunciar a ella. Contribuye a la confraternización progresiva del proletariado en su comunidad de intereses, participa en la vida colectiva, preparándolo para la lucha suprema. Además, la organización libre y espontánea del trabajo es la que debe sustituir al organismo privilegiado y autoritario del Estado político, y será, una vez establecida, la garantía permanente del mantenimiento del organismo económico contra el organismo político.

En consecuencia, dejando a la práctica de la revolución social los detalles de la organización positiva, pretendemos organizar y consolidar la resistencia a gran escala. La huelga es para nosotros un medio de lucha precioso, pero no nos hacemos ilusiones sobre sus resultados económicos. La aceptamos como producto del antagonismo entre trabajo y capital, teniendo necesariamente como consecuencia hacer a los obreros cada vez más conscientes del abismo existente entre la burguesía y el proletariado, fortificar la organización de los trabajadores y preparar al proletariado, con sencillas luchas económicas, para la gran lucha revolucionaria y definitiva que, destruyendo todo privilegio y toda distinción de clase, dará al obrero el derecho a disfrutar el producto íntegro de su trabajo, y por ello los medios para desarrollar en la colectividad toda su fuerza intelectual, material y moral.

La Comisión propone al Congreso nombrar una comisión que deberá presentar en el próximo congreso un proyecto de organización universal de la resistencia, y tablas completas de la estadística del trabajo en las que saldrá a la luz esta lucha. Se recomienda a la organización española como la mejor hasta ahora.

(Germinal. Revista de Estudios Libertarios 1, abril 2007)

siglo XX


La confederación helvética presume de ser uno de los países más ricos del mundo y también de ser la sede de organismos como la ONU, la Cruz Roja o la UEFA. Lo que suele obviar la historia oficial es que también fue la sede de la Internacional Anarquista en 1872, en el primer encuentro antiautoritario tras la ruptura de Bakunin y Marx, y que volvió a serlo en 2012 como conmemoración de aquel hecho histórico. Hoy en día, los anarquistas suizos siguen luchando contra un sistema político que, aseguran, dista mucho de ser una «democracia perfecta».

El mito de Suiza como país modélico se ha construido escribiendo una historia sesgada que, a base de repetirse, compone el imaginario del país. Paz, prosperidad, riqueza, orden y una democracia semidirecta son los elementos de un régimen casi perfecto. Por supuesto, también está el detalle de que es el centro neurálgico de muchas cuentas opacas con ingresos provenientes de negocios poco claros de todas partes del mundo. Pero, hay que reconocerlo, otros países que ofrecen «servicios financieros», es decir, señalados como paraísos fiscales, no disfrutan de la prosperidad suiza. Su política de neutralidad, su plurilingüismo y diversidad cultural, contribuyen así mismo a alimentar la idea de paraíso. Ya lo decía Harry Lime en “El tercer hombre”: «En Italia, en treinta años de dominación de los Borgia, hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Ángel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, quinientos años de democracia y paz y… ¿qué tenemos? El reloj de cuco».

Y, sin embargo, fueron los relojeros suizos situados en el macizo del Jura (Suiza), los que, junto con Bakunin, organizaron la Primera Internacional Anarquista cuando los antiautoritarios decidieron separarse de Marx, o fueron expulsados en el Congreso de la Haya. Es decir, Suiza, además de ser la sede de la FIFA, de la UEFA, de la Cruz Roja, de la ONU y hasta del movimiento scout, fue la sede del anarquismo internacional el 15 de setiembre de 1872. Aquella Internacional tuvo lugar en St-Imier, un pueblo de 5.000 habitantes situado en las montañas del Jura bernés, Berna, (Suiza), y volvió a serlo, en el mismo lugar, en 2012, donde anarquistas de diferentes países se reunieron para conmemorar el 140 aniversario de aquel encuentro.

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Michel Nemitz

Michel Nemitz es un anarquista suizo de la vieja guardia, curtido en distintos movimientos obreros y libertarios, que vive precisamente en el Jura, Jura bernés, Berna, (Suiza) donde sigue trabajando desde «Espace Noir», local autogestionado de St-Imier, Jura bernés, Berna, (Suiza). En él se encuentra el cine más pequeño de Suiza, con capacidad para 35 personas y cuenta con librería, teatro, sala de exposiciones y una cafetería con cervezas a 2.50 francos suizos, un lujo si se tiene en cuenta que el precio de una caña en el país es, por lo general, de 4 francos en adelante. En este espacio se combinan la difusión del anarquismo, la autogestión y la forma cooperativa, articulando este trabajo con la comunidad St-Imier, Jura bernés, Berna, (Suiza) y con otros movimientos que comparten sus valores generales.

En 1978, Nemitz participó también en la creación de la «Federación Libertaria de las Montañas», heredera de la «Federación Jurasiana» fundada por Bakunin que organizó aquella Primera Internacional Anarquista. Michel también tomó parte en la reedición de “Réveil Anarchiste” en los años 70 y 80, periódico que había sido el medio de difusión anarquista más emblemático en Suiza hasta finales de la II Guerra Mundial. Según explica, los elementos para que se diera aquel encuentro antiautoritario son variados. En un principio está el hecho de que Suiza fue el refugio de anarquistas como Kropotkin o Bakunin cuando se exiliaron de la Comuna de París. Pero además alude a otros pensadores como Rousseau nacido en Ginebra, (Suiza) que habían generando un bagaje cultural. «Es difícil saber por qué un determinado pensamiento tiene éxito en un sitio y no en otros, pero se puede decir que el federalismo, la mezcla, jugó un papel importante».

Otra de las razones fue la idiosincrasia de la industria relojera en la región, orientada a la exportación. Los relojeros «vieron la importancia de internacionalizarse. En aquel tiempo trabajaban en talleres en sus casas explica, lo cual les daba cierta autonomía y la posibilidad de culturizarse, porque podían leer. Esta forma de ser se vio amenazada cuando las grandes industrias empezaron a instalarse en las ciudades. Eran conscientes de que tenían que unirse contra estas grandes fábricas y la concentración de la producción. Habrían querido hacer la revolución, claro. Otro motivo es que la industria relojera se desarrolló en solo cien años: La Chaux de Fonds, Neuchâtel, (Suiza) pasó de tener 5.000 habitantes en 1800, a 35.000 en el año 1900, atrayendo a gente de la Suiza alemana, de Francia, de Italia, lo cual propició una mezcla de pensamientos. Todo ello contribuyó a que las ideas socialistas se desarrollaran aquí. Además la revolución de 1848 que fracasó en otros sitios de Europa, en Suiza triunfó».

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Son libros, no bombas. La coyuntura suiza volvería a facilitar el asilo de anarquistas de diversos países durante la II Guerra Mundial y las dictaduras que recorrieron el globo en el siglo XX. «Suiza era un país neutro con poca represión política respecto a otros países y con pocos conflictos. Para ser años con tantas dictaduras, en el Este, en Rusia, España, Portugal y Latinoamérica, el riesgo aquí era mínimo», explica Marianne Enckell. Estos elementos propiciaron que un italiano insumiso, que se había refugiado en el país helvético a finales de los 50, sentara los cimientos de lo que hoy es el CIRA (Centre International de Recherches sur l’Anarchisme), el primero del mundo en habla francesa aunque contiene documentos en diversos idiomas. «En el año 61 hubo un atentado en el Consulado español de Suiza. Solo fue una pequeña bomba y no dejó muertos ni heridos, pero era la primera vez que ocurría algo así en Suiza y despertó el interés por la situación de represión española. Pero, al mismo tiempo, Suiza expulsó a los extranjeros ligados a actividades anarquistas, por lo que el responsable del proyecto tuvo que marcharse».

Así, en el año 63, Marianne, con 19 años, y su madre, Christine Mikhaïlo, decidieron continuar con aquella labor por estar «más familiarizadas con los libros que otros compañeros que eran viejos obreros», primero en Ginebra, (Suiza) y luego en Lausana, (Suiza) en la propia casa de Christine. «En el 68 el interés por el anarquismo se despertó, comenzaron a editarse más libros. Si entre los dos años anteriores habíamos recibido cincuenta visitas, ese año tuvimos 500». El local era pequeño y se reducía a dos habitaciones, por lo que en 1980 decidieron construir la casa en la que se encuentra hoy: dos pisos con archivos, zona de consulta y biblioteca y un espacio de cafetería. «Estuvimos más de cincuenta personas trabajando en ello. Fue una experiencia muy rica en cuanto a amistades, contactos de todo el mundo que vinieron a ayudar. Además, era una experiencia anarquista, pues combinaba el trabajo intelectual y manual, sin jerarquías, todos hacíamos de todo. Así se construyó este lugar que hoy es propiedad del movimiento anarquista. Es muy importante este detalle. En el CIRA de Marsella, por ejemplo, no tienen local propio y tienen que cambiar de ubicación cada 5 ó 10 años, lo que complica el trabajo», explica Marco, voluntario del centro. El CIRA cuenta con voluntarios expertos en archivos y con un sistema de conservación profesional, aunque, eso sí, la financiación sigue siendo alternativa y se sustenta con donaciones particulares de distintos perfiles como estudiantes, militantes o profesores de universidad. En total son 25 socios y 150 lectores.

El centro estuvo controlado por la Policía durante años «de forma leve». «Decían que era una tapadera y que escondíamos un laboratorio para hacer bombas, dice Marianne sonriendo. La respuesta era que los libros son peores porque pueden hacer explotar el pensamiento. Hoy la censura es suave, es la de la ignorancia. La universidad no nos considera, hay alumnos que vienen y los padres llaman para saber qué hacen sus hijos. ¡Solo leer libros! También organizamos algunas charlas».

Según cuenta, la memoria histórica de esta tradición anarquista se ha perdido durante muchos años, aunque siempre ha habido una presencia de fondo. Michel Nemitz ahonda en el mismo tema: «Hay libros sobre ello, claro, pero está olvidada fuera de los círculos iniciados. En Suiza, la historia oficial está poniendo el acento en los valores de la mayoría: burgueses y capitalistas». Si bien Lausana, (Suiza) es uno de los lugares donde más presencia tiene aún la corriente antiautoritaria, la presencia en la capital ginebrina hoy ha perdido bastante fuerza.

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La democracia del dinero. Para Pierre era importante abrir una librería de temática anarquista en una ciudad como ésta, «llena de bancos y reflejo del poder financiero». En el 24 de la Rue Voltaire se encuentra Fahrenheit 451, que combina textos sobre antiautoritarismo con otros de izquierda: «Hay que diversificar para sobrevivir, pero de derechas no tengo nada. Cuando vienen preguntando por mierda de esa me dan ganas de decir que se monten su librería. Eso sí, hay gente que viene sin saber lo que es esto y luego ya se van interesando por el tema». En el mostrador guarda, sin embargo, el detalle de algún adversario del local: una piedra que fue lanzada contra el escaparate, rompiendo el cristal y aterrizando sobre el libro “El sabor de la revuelta”. «Es historia de la tienda», dice.

En este sentido, la batalla perdida es la de la concienciación y participación ciudadanas, y eso incluso en un país que cuenta con el recurso del referéndum ciudadano vinculante para cualquier ley o cambio constitucional. «Todos saben, incluso los que creen que Suiza es una democracia perfecta, que lo único que importa aquí es el dinero, y el dinero mata la democracia. La UDC, el partido de extrema derecha, tiene un presupuesto que es igual al del resto de partidos juntos. El poder real está en manos de los ricos y del poder financiero, no del pueblo, e influye no solo en la votación sino también en la utilización que se hace del federalismo, que es una idea cercana a la anarquista, pero que se desvirtúa. Cada cantón tiene su propia política fiscal y los ricos invierten en aquellos en los que pagan menos impuestos, con lo que el resto de cantones bajan los impuestos de los ricos para atraerlos a su vez, y así el dinero no se distribuye. Suiza no es una democracia, y menos una democracia directa», resume Michel.

Ariane Mieville, que se ocupa de conservar y clasificar los archivos del CIRA, también es crítica respecto a la política de la confederación helvética. «He escrito mucho sobre el tema de si éste es uno de los mejores regímenes. En la democracia antigua de Grecia solo podían participar algunos ciudadanos. Lo mismo pasa aquí. Es una minoría la que tiene el dinero y ostenta el poder. Con dinero extranjero puedes permitirte pagar una democracia así. Es cierto que es semidirecta y confederada, pero en un país con cuatro idiomas no quedaba otra. Suiza no podía estar unida de otra forma».

El triunfo mediático de la derecha ha provocado el voto a favor de algunas leyes polémicas, como la limitación de la inmigración, pero Marianne, por ejemplo, no ve el problema tanto en la opinión pública sino en la misma conformación del Gobierno suizo y de su estructura: «Este es un sistema capitalista y burgués que está configurado para que nada cambie. El referéndum es limitado, porque quien tiene el dinero es quien atrae los votos con propaganda», añade Ariane. La crítica sobre el conocimiento de la población respecto a los temas que se votan no es nueva. El think-tank Avenir Suisse, de corte liberal, ya alertó hace un año de que muchos votantes acudían a las urnas con poca información. Sin embargo, mientras la propuesta de este grupo era limitar el referéndum, los voluntarios del CIRA o del Espace Noir, que trabaja con la Asociación por la Defensa de los Parados de La Chaux de Fonds, abogan por seguir abriendo una brecha, por pequeña que sea, en la conciencia de la gente, difundiendo cultura y mediante otras formas de acción. «La propaganda no es suficiente, alerta Michel, lo importante es la realidad concreta de la gente. Aquí, en St-Imier, hubo una huelga en una fábrica que fue comprada por especuladores. Entre los huelguistas había autonomistas a favor del cantón independiente de Berna, gente de izquierda y miembros de UDC. Bloquearon las rutas, aunque los sindicatos hicieron todo lo posible para que acabara la huelga y se perdió. Pero es una prueba de que la solidaridad es una alternativa si se trabaja sobre cosas concretas. La voz mediática de la derecha y de la burguesía tiene más impacto que la nuestra, pero nosotros somos más. Aunque es cierto que el hecho de que en Suiza la precariedad sea minoritaria, provoca una falta de movilización porque los afectados se avergüenzan». El CIRA, en cambio, no es un espacio militante, sino científico. «Aquí, Ariane se refiere a Lausana, (Suiza), los anarquistas se suelen encontrar en un centro social, Espace Autogéré, porque hacemos la distinción entre los archivos y la militancia».

Squatters y acción directa. En agosto de 2007 apareció una casa de paja en un parque público de Lausana, (Suiza) situado al lado del «Espace Autogéré», un local ocupado que hace las veces de centro social y cultural. Según cuentan Ariane y miembros del movimiento Squat (movimiento ocupa), aquella construcción se convirtió en el foco de la atención ciudadana y mediática. En el libro “La maison de Paille de Lausanne” se explica que el proyecto de esta casa era una forma de oposición a lo que tildan de «catástrofe urbanística de Lausana, (Suiza)». «Aquí se gana bien, pero en Lausana, (Suiza) el alquiler de un piso de tres habitaciones es de 2.000 francos (unos 1.800 euros) al mes», cuenta Ariane. Aquella casa de paja era una demostración tangible de que existen alternativas, ecológicas y sostenibles, a la especulación inmobiliaria. Quizá por eso, unos meses después, alguien decidió quemarla.

La historia ilustra un hecho reciente de acción directa de «Espace Autogéré». Este espacio se creó hace veinte años, aunque los tres primeros estuvo en otro edificio antes de ubicarse en el local actual. En él se celebran conciertos, charlas, comidas populares con precios populares: un plato, 5 francos suizos– y se realizan labores de agricultura. Este espacio ocupado está estrechamente relacionado con el movimiento Squat como alternativa a un mercado inmobiliario que considera injusto. Desde Espace editan su propia revista trimestral, “T’Okup” (Tú ocupas), cuyos números pueden consultarse en internet, donde escriben sobre casas ocupadas, desalojos y otros temas de interés político. Gestionan, además, una web, editan una «newsletter« y tienen su propia maquinaria de impresión para serigrafiar carteles. El dinero que se recauda se reinvierte en el local y también se destina a pagar multas derivadas de la ocupación o de distintas manifestaciones. A veces, el dinero se envía a la «Cruz Negra Anarquista», organización suiza, independiente de este movimiento, que recauda fondos para pagar abogados y otro tipo de gastos derivados de las movilizaciones.

Inmigrantes, autogestión y revolución. Entre otras acciones directas de «Espace Autogéré» destaca la creación del «colectivo Jean Dutoit», un grupo de ocupación formado por inmigrantes africanos y squatters y miembros de «Espace Autogéré». «Éramos setenta inmigrantes durmiendo en la calle. Al Gobierno suizo la situación no le gustaba, pero no le daba solución las autoridades municipales y cantonales dieron un ultimátum al grupo para abandonar el jardín en el que se encontraban. Así que vinieron unos blancos y nos ayudaron a ocupar una casa. Por nuestro color, somos ilegales, aunque algunos tengamos papeles de otras partes de Europa», cuenta C., inmigrante africano que vive desde hace dos meses en el edificio ocupado situado en un polígono industrial de Lausana, (Suiza) y en el que han conseguido la firma de un contrato de cinco meses con la compañía de transportes de Lausana, (Suiza), propietaria del inmueble. «La idea era apoyarles, enseñarles cómo ocupar y dejarles a ellos la gestión de su espacio», explica N., ocupa y miembro de «Espace Autogéré». De hecho, en la casa de Jean Dutoit las normas se deciden en común y son aceptadas por todos sus miembros: las tareas cotidianas como cocinar y limpiar se reparten en grupos rotativos que se deciden en reuniones semanales. También se organizan grupos para buscar la comida: «La conseguimos de la basura, pero si alguien consigue algo de dinero, lo trae». A veces logran trabajos esporádicos y temporales limpiando casas, garajes, realizando transportes… La prohibición de peleas y la necesidad de solidaridad son estrictas: «Todos sabemos que si alguien da problemas tendrá que hacer servicio comunitario en la casa, y si sigue, se le puede echar». Además, están creando una red de solidaridad no solo entre los habitantes de la casa 70 por contrato, sino con los inmigrantes que llegan a Lausana, (Suiza).

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La recogida de testimonios anónimos de aquellos que han sido torturados por la Policía es una de las actividades clave del colectivo. «Las autoridades de Lausana, (Suiza) han mostrado algo de humanidad con nosotros, pero la Policía es el gran problema. No sabemos si actúan con conocimiento del Gobierno o no, pero creo que los ciudadanos desconocen lo que hacen. Desde hace un mes bloquean las dos salidas del polígono con los furgones, nos obligan a desnudarnos para buscar marihuana, droga, se quedan con nuestro dinero. Nos ven como no humanos. Hay un hombre arriba que tiene el ojo morado de un golpe», denuncia C. Aseguran que la situación en Suiza es más complicada para ellos que en otros países europeos. Aun así, se revuelve contra la visión occidental de los inmigrantes: «No necesitamos su pena; en África hay gente vibrante, inteligente, con futuro. La causa de nuestro problema son nuestros gobiernos, no nosotros».

«El colectivo Jean Dutoit» no se define como anarquista, pero su organización se basa en la autogestión. El movimiento que da vida a «Espace Autogéré», por su parte, se compone de gente de distintas ideologías de izquierda, pero sus formas son las de la autogestión horizontal basada en la solidaridad. Como defienden anarquistas como Michel Nemitz: «Hay un error de pensamiento que es creer en la revolución. No creo en la espontaneidad de la clase obrera. La revolución se prepara».

Período contemporáneo.

Black Bloc (Bloque negro) en el Día Internacional de los Trabajadores en Lausana, Vaud, (Suiza), 1 de mayo de 2008 .

En 2012, con motivo del 140 aniversario del Congreso de Saint-Imier, los “Encuentros internacionales del anarquismo” reunieron a miles de personas, durante cinco días, en agosto.  [ 1 ] , [ 2 ] 

El Encuentro Internacional del Anarquismo, celebrado en la localidad suiza de Saint Imier del 8 al 12 de agosto, ha significado un jalón importante en el proceso de recomposición y resurgimiento que están viviendo las ideas libertarias en los últimos tiempos

Al calor de una crisis social y económica de una intensidad nunca vista por las personas que hoy pueblan el continente europeo, la iniciativa emprendida por diversas redes del anarquismo social y organizado (desde la Internacional de Federaciones Anarquistas, hasta las organizaciones vinculadas a la web anarkismo.net), de rememorar el Congreso que dio nacimiento, en 1872, a la Internacional Antiautoritaria, ha resultado un éxito indiscutible.

Miles de personas, en representación de cientos de organizaciones o a título individual, provenientes de los cinco continentes, se han dado cita este verano en una localidad que ha visto sucederse una increíble marea de creatividad e innovación política. Charlas, conferencias, debates, conciertos, exposiciones, reuniones formales e informales, han permitido acercar redes inconexas y proyectos rigurosos, interrelacionar organismos de una vitalidad que resultaría sorprendente, sino fuera el resultado del trabajo consciente y, en muchos casos, organizado, de miles de personas de todos los rincones del Globo.

La presencia de la juventud ha sido apabullante y, pese a las dificultades al operar las traducciones en una auténtica Babel cosmopolita, la altura de los debates no dejado nada que desear.

Lo libertario encara la crisis en sus múltiples manifestaciones (con una perspectiva central expresada desde la misma rueda de prensa que dio inicio al Encuentro: el repudio de la deuda); propone mecanismos organizativos concretos, novedosos o tradicionales (como los de la llamada vertiente “especifista” del movimiento, que apuesta por una organización política revolucionaria estructurada y dotada de un programa solvente); interviene en las luchas sociales del presente (es de destacar la generosa presencia de activistas provenientes de las múltiples experiencias del universo Occupy); prefigura en el día a día la arquitectura de un mundo futuro que puede irse construyendo en el ahora (las iniciativas autogestionarias también tuvieron su espacio en el debate).

Pese a las enormes dificultades de poner en marcha una iniciativa de esta envergadura, y a las disfunciones y problemas que, sin duda, no pudieron evitarse, lo cierto es que los organizadores han de ser calurosamente felicitados por haber abierto un espacio que ha permitido hacer algo que, a día de ayer, parecía imposible: poner en relación y hacer compartir análisis y debates a la práctica totalidad de las corrientes del anarquismo social y organizado, demasiadas veces alejadas y enfrentadas por cuestiones secundarias y sin sentido.

Hemos vivido la experiencia de compartir y estrechar lazos, de cooperar y de estar amistosamente en desacuerdo, de construir y de saber que, a veces, hay que esperar y variar los ritmos para profundizar las posibilidades de una confluencia.

Hemos vuelto a ser un movimiento, un proyecto colectivo construido cooperativamente para la defensa de los intereses de la clase trabajadora, un espacio donde los desencuentros son naturales y no constituyen la excusa para la agresión, donde las contaminaciones mutuas permiten iluminar la abundancia inherente a lo vivo, donde las miradas abren la posibilidad de construir universos novedosos en ruptura con lo existente.

Así pues, no puede dudarse de que, pese a los agoreros de todos los pelajes, después de ciento cuarenta años, el anarquismo ha vuelto a vibrar en Saint Imier con la potencia que otorga la pluralidad y la rebeldía ingobernable.

Más información: el enlace al último programa de Economía Directa, sobre Saint Imier y el anarquismo, con José Luis Carretero y Carlos Angulo, conducidos por Juan Carlos Barba:

http://www.ivoox.com/economia-directa-18-08-2012-encuentros-anarquistas-st-imier-audios-mp3_rf_1383832_1

Reportaje de la televisión suiza Canal Alpha (en francés), con entrevistas a varios participantes:

http://www.arcinfo.ch/fr/videos/index.php?video=1006313&categ=0

Septiembre 2012

Prensa libertaria

Personalidades notorias

Hay una categoría dedicada a este tema: anarquista suizo .

En arte y cultura

Artículo detallado: Anarquismo en el arte y la cultura .

Asociaciones libertarias.

Bibliografía y fuentes.

  • El equipo editorial, » Anarchism » en el Diccionario Histórico de Suiza en línea, versión de 17 de junio de 2002 ..
  • Charles Thomann, Le Mouvement anarchiste dans les Montagnes neuchâteloises et le Jura bernois , tesis presentada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Neuchâtel, Imprimerie des Coopératives Réunies, La Chaux-de-Fonds, 1947, texto completo .
  • Alexandre Elsig Riederalp, The Building Action League (1929-circa 1935), El dominio efímero del anarcosindicalismo en las obras de construcción de Ginebra , Tesis de maestría presentada en la Facultad de Letras de la Universidad de Friburgo, 2009 , leer en línea ] , Ginebra, Éditions d’en bas, Collège du travail, 2015.
    • Axel Barenboim, The Building Action League (1929-circa 1935), El dominio efímero del anarcosindicalismo en los sitios de Ginebra , Le Mouvement social , n ° 261, 2017/4, leer en línea ] .
  • Marianne Enckell : La Fédération jurassienne , Entremonde , Genève / Paris, 2012, ISBN 978-2-940426-16-4 ) , leer en línea .
    • Georges Ubbiali, Marianne Enckell, Federación del Jura. Los orígenes del anarquismo en Suiza , Disidencias, 5 de abril de 2013 , leer en línea ] .
  • Colectiva, Anarquismo en el Jura de Berna y las montañas de Neuchâtel , Biblioteca de la ciudad de La Chaux-de-Fonds, verano de 2010, leer en línea ] .
  • Daniel de Roulet , Diez pequeños anarquistas , Buchet-Chastel , 2018 , 144 p. ISBN 978-2-283-03178-0 ) [ 8 ] , [ 9 ] .
  • Regula Bochsler, “Voladura del Palacio Federal este mes. ¡Temblar! » , Serie Anarquistas en Suiza , Swissinfo , 2019, leer en línea ] .

Videografía.

Ver también

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Artículos relacionados.

Enlaces externos

Notas y referencias.

  1.  AFP, Los anarquistas acuden a miles en el Jura suizo , Le Point, 9 de agosto de 2012, leído en línea .
  2.  Maïté Darnault, Libertaires, egalitaires, fraternitaires , Liberation , 14 de septiembre de 2012, leer en línea ] .
  3.  Bulletin of the Jurassic Federation (1872-1878), reproducción de 283 números, leído en línea .
  4.  François Kohler, » Fédération jurassienne » en el Diccionario histórico de Suiza en línea, versión de 1 de octubre de 2014 ..
  5. ^ Antoine Berthoud, Espace Noir , diario Télé, radio televisión suiza , 13 de noviembre de 1994, ver en línea .
  6.  Redacción, Anarchy bebe la copa St-Imier , Le Matin, 27 amût 2018, leer en línea .
  7.  François Kohler, » Fédération jurassienne » en el Diccionario histórico de Suiza en línea, versión de 1 de octubre de 2014 ..
  8.  Lisbeth Koutchoumoff, Daniel de Roulet rinde homenaje a las mujeres que querían cambiar sus vidas , Le Temps , 21 de octubre de 2018, leído en línea .
  9.  Huguette Junod, Ten small anarchists , Gauchebdo , The feminist chronicle , 22 de noviembre de 2018, leer en línea

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