HISTORIA DE LA CNT-AIT

Contra los intentos de destrucción del internacionalismo (CNT-AIT Granada)

En primera página de la web de la CNT España, ya que periódico no se publica actualmente, se ha insertado una noticia, emanada del último Congreso confederal, que sorprende por su contenido, relativo a la vida interna de la AIT, la Primera Internacional de la que CNT forma parte. Se titula “La CNT por la refundación de la AIT. Acuerdos del XI Congreso sobre Internacionalismo.”1 El comunicado es manifiestamente injurioso, y además, extremadamente hipócrita, ya que quienes han elaborado el escrito son las mismas personas que exigen no airear los conflictos internos que se viven en el seno de la Organización, protagonizando expulsiones de sindicatos enteros por motivos completamente absurdos, y el abandono, por cansancio y desmoralización, de otros tantos. Sin embargo, se habla de una “involución” de la Internacional, que está en un proceso de entrar en regiones no tocadas en décadas, como Asia, y no de la CNT, cuyo último congreso solo brilló por la ausencia de una gran cantidad de sindicatos y, en cambio, la abundancia de sillas vacías. Unos sindicatos que claman su mayoría pero son incapaces de convocar por sí solos convocatorias propias, necesitando el apoyo de colectivos ajenos a nuestros principios, medios y objetivos, para campañas y actividades que van más allá de unos determinados actos con los que se puedan coincidir. Las palabras, de hace ya unos años, de cierto sindicato, son claras: “nos juntamos con otras organizaciones no afines porque somos pocos” Ahí tenemos este 1 de Mayo para ver qué CNT se han ido a convocatorias conjuntas en lugar de una propia con su propio mensaje e identidad. Pretenden ser una mayoría, ficticia, frente a otros que sí son capaces de organizar convocatorias propias. Y esto es la “evolución” de la CNT: sobre el papel. En la calle, en los centros de trabajo, estamos peor que hace diez años. Y tiene fácil explicación: las luchas internas han sido más profundas y graves en la CNT, que en la AIT, y en cualquier organización inspirada en los principios anarquistas, el daño es más fuerte cuando afecta a las bases. Y los conflictos de CNT afectan a las bases.

Sin embargo, no vemos con malos ojos, salvo la cuestión de la manifiesta hipocresía, que se publiquen comunicaciones sobre conflictos internos, como se ha hecho en la página web. Esto supone un debate público, y es legítimo que todas las personas, sindicatos y colectivos puedan opinar al respecto con total libertad, y por fin, aclarar una serie de confusiones que se repiten desde hace años, y que difícilmente se podían solucionar por la política secretista y de control de la información que se esconde en las intenciones de no hablar de conflictos internos, que parece avergonzar al sector agresor, que hoy campa prácticamente a sus anchas mientras, curiosamente, queda cada vez más aislado. Como el tema tratado en el texto es sobre la Internacional, vamos a hablar de ello específicamente y el por qué de cada posición existente. La chispa ha sido la cuestión de la FAU, que se arrastra desde hace veinte años, que la generosidad de la AIT contra esta organización ha permitido que no haya sido expulsada. De hecho, y en contra de lo que afirma la página web de CNT, no está expulsada en estos momentos, como debería haberlo estado desde hace ya un tiempo, con toda la razón del mundo. Sin embargo, en el fondo, se trata de una cuestión de la voluntad de imposición de la CNT y “españolizar” a la AIT, instrumentalizano la cuestión FAU, para imponer la voluntad de un pequeño grupo existente en la Confederación, que por diversos medios no orgánicos, y la dejadez y no saber del resto de la Organización (empezando por nosotras y nosotros), han aupado por medio de la imposición, no racional y sí burocrática, de los votos en los plenos, no como traducción de los acuerdos de las asambleas de los sindicatos (que a veces ni existen en el caso de este sector, como se pudo comprobar en Huelva hace diez años), sino como forma de imposición en una Lucha de Poder, tal como teorizó, en revistas académicas2, uno de los militantes de este sector que aspira a convertir a la CNT en su chiringuito: Beltrán Roca. El ridículo público fue tal que tuvo que contestar a diversos artículos del periódico CNT o La Protesta intentando justificar que su concepto de “Poder” es el correspondiente al del pensamiento de Foucault, pensador, como se sabe, no anarquista, y que en cualquier caso, el contexto que intenta manifestar el artículo de Beltrán es, precisamente, el de sindicatos que intentan imponer su voluntad sobre otros, o mejor dicho, sindicatos no anarquistas que intentan imponerse sobre los anarquistas. El autoritarismo sobre el antiautoritarismo.

Los acuerdos de CNT en el Congreso, y que se manifiesta en ese escrito, es básicamente una propuesta de escisión contra la AIT, en una consonancia con el “paralelismo” que no se ha tratado en un punto específico del Congreso, metiéndose en un punto indirecto, y por tanto, completamente inválido para proponer una desafiliación de la AIT, a la que CNT pertenece desde los años 20 del siglo pasado. Para cambiar un acuerdo de Congreso, hay que incluir un punto que trate específicamente ese cambio, y tal cosa no se ha dado. La CNT, además, lleva un año sin cotizar a la AIT, como debería hacer, mientras exige a los sindicatos que coticen la parte proporcional de sus cuotas que van específicamente a la Internacional. Es decir, los comités están robando y reteniendo un dinero cuyo destino está fijado en los estatutos y en acuerdos de congresos no revocados, en la cual ningún pleno, y menos ninguna determinación de ningún comité o secretario, puede contradecir. Estas personas no se están escindiendo de la AIT, ¡sino de la propia CNT!

¿Pero por qué la CNT ha llegado a estos extremos? La explicación que dan en su escrito son por los siguientes temas: la cuestión de la FAU (Alemania) debido a los acuerdos vigentes en la AIT (y propuesto por la propia CNT) de una estrategia contra las organizaciones que actúan activamente contra la AIT, donde todas las secciones deben ser solidarias; y en segundo lugar, la incapacidad de imponer, por la propia naturaleza del Congreso de la AIT, una serie de propuestas relativamente recientes de la CNT, que surgieron precisamente en el momento que este sector se estaba aupando en los términos ya mencionados por Roca: voto proporcional en los congresos de la AIT entre secciones, a pesar de las distintas realidades socioeconómicas en cada país; aumento de requisitos mínimos para ser una sección de la AIT; legalización internacional de la AIT; y así unas cuantas de propuestas más. Parece ser que la CNT es incapaz de aceptar los acuerdos prácticamente unánimes de la AIT contra esas propuestas absurdas, que solo esconden la voluntad de imposición de una gente que se han creído sus propias mentiras. Como son dados a silenciar los argumentos de la otra parte, la ofrecemos nosotr@s: La proporcionalidad, que se determina por la cuota, en el contexto internacional es sencillamente injusta e impracticable, ya que las realidades económicas, monetarias y administrativas son muy distintas, existiendo casos donde las transferencias son imposibles, y se debe cotizar en mano cada determinado tiempo. Aparte, no es lo mismo el sueldo que se gana en Inglaterra que en Marruecos; las monedas tienen valores distintos. Y la propuesta de CNT nunca han determinado mecanismos para superar estos problemas, entre otras cosas, porque no existen. Esta pretensión no es solo insulto a cualquier economista que entiende la inarbacable cantidad de factores, sino a la propia lógica y sentido común, y por eso la AIT ha mantenido siempre una serie de acuerdos muy coherentes y razonables al respecto. Los requisitos mínimos, sencillamente, quitan flexibilidad a una Internacional que debe intentar estar presente, de la forma que sea posible, en cuantas más regiones del mundo, mejor. Y la legalización de la AIT, además de ser un lógico problema de principios para muchas secciones de la AIT, conlleva posibles problemas de derecho internacional y un peligro para la propia Internacional, ya que en países donde existen grandes procesos represivos, se pueden iniciar acusaciones contra una sección nuestra de terrorismo, que inmediatamente afectaría al resto de la AIT. Esto ha pasado en Serbia, y puede pasar de nuevo: por ejemplo, en Turquía si aparece alguna sección por ahí con alguna simpatía con determinados sectores del movimiento kurdo. Los acuerdos de la AIT son lógicos y razonables, se pueden compartir o no, pero no se pueden despreciar y violar como pretende hacer la CNT, en una voluntad de no acatar, que no se corresponde con la responsabilidad que se le supone a una organización libertaria.

Llama la atención, por su despropósito, las acusaciones de burocratización contra la AIT. Los procesos y medios de organización de la AIT son simplísimos: un congreso cada dos o cuatro años, y un pleno en medio de ellos, donde cada sección tiene un voto a la hora de considerarse la opinión de cada tema, para evitar que las delegaciones decidan en la propia reunión. Existe, como en la CNT, unos medios de circulación interna donde las secciones se comunican y opinan libremente, que la secretaría administra y traduce sin más. Los estatutos de la AIT apenas son unas pocas páginas, mientras que la CNT superan el centenar, lo cual tampoco supone burocratización ni nada parecido. Pero sí supone burocratización cuando se usa el Voto como Verdad Revelada, cuando se vota automáticamente, no se razona, se afirma categóricamente, etc. Asimismo, es en la CNT, y no en la AIT, donde los secretarios pueden vetar libremente la propuesta de puntos en sus reuniones específicas (plenarias) para el orden del día de las reuniones de los sindicatos o regionales (plenos). Se necesita mucha poca vergüenza para hacer esa acusación mientras que en “casa” hay confederaciones regionales expulsadas, como Levante, porque nombraron a un secretario que no se propuso “en tiempo de elecciones”, y que se eligió así porque no se propuso nadie. No nos confundamos: cuando hablan de “no burocratizar” se refieren a que sus actuaciones arbitrarias no estén sujetas a los procesos orgánicos existentes para evitar el autoritarismo que puede surgir en el abuso de los hechos consumados o de las secretarías, tanto de la AIT, como de las secciones o de los propios sindicatos. Es lo que han hecho en España en numerosas ocasiones. ¿Desde cuándo no se envía a todos los sindicatos de CNT, como se enviaba antes sin ningún problema, los movimientos bancarios de la Confederación, que pagamos todos los sindicatos?

Vamos a ocuparnos de la última cuestión importante: FAU. En la AIT, a propuesta de CNT España, se propuso la expulsión de la FAU, hace ya más de diez años. Esto respondía a que la FAU mantenía todo tipo de colaboraciones con organizaciones como CNT “Vignoles” o ciertos grupos suizos, que mantenían una actividad anti-AIT en sus respectivos países. Vignoles es una escisión reformista y autoritaria de la CNT-AIT de Francia, y, por su parte, la sección suiza de la AIT sufría el acoso y ataque de otro grupo suizo, que finalmente logró acabar con la sección, para poco después desaparecer ell@s mism@s, en un proceso que puede recordar ciertas actuaciones de provocadores. Estos grupos y organizaciones podían ser combatidas con eficacia por la AIT, o al menos las secciones podían y pueden funcionar sin problemas, si no fuera porque se les daban apoyos desde otras secciones de la AIT, y aquí brilló la FAU. Caso insólito y absurdo, porque por los mismos acuerdos, FAU tuvo dos escisiones, donde las otras secciones cumplieron con los acuerdos y no mantuvieron relaciones. Esta es la hipocresía de la FAU: exigir a la AIT que no tenga relaciones con sus sindicatos expulsados, y sin embargo luego no escuchar las peticiones de las otras secciones, como la francesa, de que haga lo mismo con los sindicatos expulsados de allí. Lo mismo pasa con la CNT española: los acuerdos de la AIT contra “paralelos”3 fue propuesto por primera vez por la CNT España, contra lo que luego sería la CGT. La AIT marginó lo que fue la CGT con pleno éxito. ¿Cómo es posible que ahora la CNT, que se vio afortunada por ello, reproche a la AIT porque exija coherencia e igualdad a todas sus secciones? Esto sigue siendo un acuerdo vigente y los años han mostrado su éxito: los paralelos no han podido formar orgánicamente su Coordinadora Rojinegra (donde al menos, cuando se intentaba organizar, no se cometen las locuras que propone CNT España: no hay -o había- requisitos mínimos, ni cuestiones de votos, ni nada por el estilo: tenían otras prioridades, más constructivas) y la AIT por su parte no solo prevalece, sino que se expande hacia regiones donde no tenía presencia, y está en estos momentos en oportunidades de recuperar otros sitios. La postura del Secretario General de la AIT, entonces en Noruega (2001), emanadas en el escrito “Defensa de la AIT y del anarcosindicalismo” tiene total vigencia y actualidad, y aclara bien los motivos y el contexto del por qué la FAU ha mostrado unos problemas durante diez años, y que no fue expulsada porque se ha aprovechado de la buena fe del resto de las secciones y de la generosidad de darles tiempo para rectificar. La FAU, que ha estado en congresos de ciertas organizaciones para hablar de crear una Internacional paralela, sabe bien que los acuerdos son totalmente justos y razonables, y que solo están recogiendo los frutos amargos de unas cosechas oscuras pero duraderas. Dicho sea de paso, actualmente sigue vigente los acuerdos de CNT de expulsar a la FAU, y el polémico proceso del Secretariado de la AIT no es más que el cumplimiento, paso a paso, del dictado del Congreso de Porto Alegre: expulsar a la FAU si volvía a tener nuevas relaciones anti-AIT (propuesta de CNT España al mencionado Congreso, por cierto). La rueda entre secciones que se dio en estos últimos tres años no fueron para decidir sobre la expulsión de la FAU: fueron para interpretar si la FAU había vuelto a realizar las mismas actividades definidas en los Congresos, y si era así, ejecutar la expulsión según el procedimiento enunciado en 2009. Al producirse polémicas entre unas secciones que parecen ignorar sus propios acuerdos, se ha optado por la prudencia y la FAU no ha sido definitivamente expulsada, pero debería haberlo sido, en observancia de los últimos acuerdos de todas las secciones, CNT España incluida.

Por lo demás, el escrito de la página web de CNT solo brilla por falsas llamadas de solidaridad que luego son los primeros en violar con mala fe e infantil rabieta. Con afirmaciones como “escasa actividad sindical”, que no son exactas, y que solo responde a la típica estrategia de propaganda interna que ya se practicó en CNT hace unos años, con resultados nefastos -resultó que no era oro todo lo que relucía; es más, parece que de oro, no había ni una pepita-, al final, la verdad sale a la luz, otra cosa es que se den las soluciones adecuadas, y es que quienes compran votos y afirman una afiliación que luego resulta que era menor o inexistente, siguen en la Organización, mientras que quienes lo denunciaron y probaron, y se les dio la razón, están fuera. ¿Qué evolución es esa? Sin duda: involución de la CNT. A la buena fe y a los principios anarquistas y confederales nos remitimos para superar esta situación y a tanta injusticia que se está ejerciendo con tanto despropósito, que llega a proclamar “vivas a la AIT” cuando se la calumnia pocas líneas más arriba.

Nosotras y nosotros sí decimos ¡Viva la AIT!

Y también ¡Viva la CNT! Porque no se puede confundir un chiringuito reformista e institucionalista con la verdadera organización que está en sus bases, federada o desfederada, pero que siguen fieles a los verdaderos principios que definen a la Confederación Nacional del Trabajo. Organización que se les ha quedado muy arriba para estos elementos, pero también para nosotr@s si no empezamos a poner fin a las vergüenzas que tiene que aguantar el anarcosindicalismo y que limita su enorme potencial en nuestros días, de tanto paro, precarización, opresión y explotación que se vive en todos los rincones del mundo.

1En 20 de Abril de 2016 se puede visualizar en:

http://www.cnt.es/noticias/la-cnt-por-la-refundaci%C3%B3n-de-la-ait-acue…

2En Revista Nómadas nº 13 (Universidad Complutense de Madrid) 2006/1: El anarcosindicalismo español contemporáneo ante el capitalismo flexible. También, en Anarchist Studies 14 nº 2 (2006): Anarchism, anthropology and Andalucia: an analysis of the CNT and “New Capitalism”.

3Nombre dado para la serie de facciones expulsadas o voluntariamente salidas de la AIT, que se dedicaron posteriormente a repetir el funcionamiento de la AIT bajo principios no anarcosindicalistas, en un supuesto sindicalismo neutro que solo repite la ideología dominante, es decir, la capitalista e institucional.

 

Publicación original

http://granada.cnt.es/content/contra-los-intentos-de-destrucci%C3%B3n-del-internacionalismo

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